lunes, 13 de diciembre de 2010

UNA BREVE INTRODUCCION AL MASAJE


 Los masajes se conocen desde la antigüedad, y problablemente arrancan de la costumbre que todavía hoy muestran diversas especies de primates superiores, de comunicarse mediante gestos sobre el cuerpo  de sus congéneres. El contacto es una forma de comunicación sin palabras, lo que abre posibilidades infinitas, no solamente terapéuticas.

Cuando nos damos un golpe, casi instintivamente nos frotamos la zona afectada para aliviar el dolor. Por tanto, el masaje viene a ser un perfeccionamiento de una conducta practicamente instintiva.
 La energía de nuestro cuerpo puede ser alterada, sedada o estimulada, variando y equilibrando su circulación, gracias a un contacto manual, por ligero que sea, siempre que esté ejecutado correctamente.
Ciertos tipos de tensión o dolor pueden ser aliviados por una presión manual ya sea suave, firme o penetrante, o por un simple movimiento de rozamiento.
En algunos casos, acariciar la zona dolorida puede ser una técnica positiva, e incluso a veces, tocar una zona alejada de la localización del dolor puede dar un resultado más efectivo.

 Los masajes están especialmente indicados para aliviar y resolver lesiones del aparato locomotor: esguinces, contusiones, contracturas musculares, etc..., pero también para aliviar dolores de cabeza, especialmente los relaccionados con la tensión y el estres.
Constituyen una excelente preparación antes de iniciar la práctica de un deporte, y una magnífica manera de descansar y relajar los músculos a posteriori.


En muchos casos, son empleados como técnica asociada a la Quinesioterapia, formando parte importante del conjunto de tratamientos que utilizan el ejercicio físico para devolver a un enfermo el movimiento y la función de las diferentes partes del cuerpo. 
Además colabora en la recuperación de convalecientes y en el tratamiento de las afecciones osteoarticulares, musculares y nerviosas.
Si se aplican con continuidad ayudan a mantener en perfecto estado la salud del cuerpo, previniendo posibles enfermedades y dolencias, eliminando las tensiones de la vida diaria.
Son beneficiosos para todos, sin discriminación de edad ni sexo, y es un gran error considerarlos como un lujo.

                                Beneficios de un masaje continuado
Veamos algunos de los muchos beneficios que puede aportar a nuestro cuerpo y mente, un masaje terapéutico aplicado con regularidad:
  1.  La liberación de tensiones hasta alcanzar una relajación completa.
  2. La clarificación de la mente gracias a una energía renovada.
  3. El alivio de la fatiga física y mental, sin utilizar drogas ni fármacos.
  4. Una mayor irrigación sanguínea en beneficio de un mejor equilibrio funcional.
  5. La eliminación de contracciones musculares, evitando la inflamación y el dolor muscular.
  6. La mejora de la atrofia muscular debida al sedentarismo y a la falta de ejercicio físico.
  7. La reducción del miedo a un ataque cardiaco, eliminando el dolor del pecho producido por la tensión de los músculos pectorales.
  8. La disminución de grasa acumulada en el cuerpo.
  9. La mejora en la circulación de la sangre, al dilatar los vasos sanguíneos.
  10. La reducción de la inflamación y el dolor en las articulaciones de los enfermos de artritis, al mejorar la circulación.
  11. La ayuda para aliviar los dolores neurálgicos y reumáticos.
  12. La posible mejora en la eliminación de excrementos, ayudando a la digestión en la asimilación de alimentos.
  13. La colaboración a la paulatina desintoxicación de los riñones.
  14. El aumento de la actividad metabólica de los tejidos, purgando las toxinas y deshechos del sistema linfático.
  15. El aumento en la creación de glóbulos rojos, a la vez que la mejora en las funciones cardiacas.
  16. La superación de las afecciones de la nariz y de la garganta, agudizando la vista y el oído.
  17. El alivio en el dolor de espalda, y una acción sedante en los pies cansados y ardientes.
  18. etc....

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